Au Pair en Escocia, Reino Unido, experiencias aupair

Au Pair en Escocia, Reino Unido, experiencias aupair

Mi nombre es Clara Martín, tengo 21 años y he vivido la increíble experiencia de ser au pair. Me fui desde finales de junio 2015 hasta mitad de octubre del mismo año a Escocia, aunque de au pair sólo estuve hasta la mitad de septiembre. La verdad es que casi ni sé por dónde empezar, ¡son tantas las cosas que viví esos meses y la de sensaciones al mismo tiempo!

Nada más conocer a la familia por skype me enamoré del pequeño Robbie, que por aquel entonces sólo tenía un año y pocos meses, y de Lucia, con 4 años. Los padres, Claire y Duncan, también me causaron muy buena impresión, muy jóvenes y súper amables.

Estaba realmente nerviosa porque nunca había tenido una entrevista de trabajo y mucho menos en otro idioma, pero todo salió bastante bien, ya que la familia también estaba muy ilusionada conmigo y decidieron aceptarme como su au pair al poco tiempo.

Tuvieron un detalle muy bonito, invitaron a mi padre a conocerles, puesto que él y yo pasamos unos días de vacaciones en Edimburgo antes de incorporarme con la familia. Llegamos un sábado por la tarde, nos recogieron en la estación de Aberdeen y luego fuimos hasta su casa en coche porque viven un poco lejos del centro. Fue un alivio que la madre hablara español, porque así mi padre podía entenderse con ella. Estaba atacada, iba a vivir durante meses con una familia que no conocía de nada y a cuidar de sus hijos, encima de un bebé, sin haber cuidado de ningún niño más pequeño de 6 años antes. Pero por otro lado, ¡estaba tan emocionada de la aventura que me esperaba!

Nos acogieron estupendamente, jugué con los pequeños en el jardín y luego cenamos los adultos una vez que ellos se acostaron. La casa era muy grande y estaba muy bien cuidada a pesar de tener un perro (un labrador), Molly, con la de pelo que suelta, aunque era parte de la familia. No tenía que encargarme de Molly, todos los días venía una mujer para llevársela a pasear con otros perros, aunque cuando me veía comiendo, me ponía unos ojitos que era imposible no compartirlo con ella, sobre todo el queso, le encanta. En realidad Molly nos cuidaba a todos. Lo que más me gustaba era cuando se tumbaba a mi lado cerca del sofá para que la acariciara. Siempre había querido tener un perro y vivir con ella esos meses me hizo muy feliz. Se les notaba desde el principio que eran muy atentos y hacían todo lo posible para que me sintiera como en casa. Mi padre sólo se quedó un día, pero se fue tranquilo, sabía que me dejaba con una buena familia.

Las dos primeras semanas fueron muy estresantes, era un cambio enorme. Me asustaba mucho no saber cómo reaccionar en ciertas situaciones con los niños y temía también hacer algo fuera de lugar por diferencias culturales.

Pero una vez que me acostumbré, empecé a disfrutar de verdad. Mi horario de trabajo era de 7 de la mañana a 5 y media de la tarde, de lunes a viernes, aunque los viernes solía terminar sobre las 1 de al mediodía. El fin de semana lo tenía totalmente libre. Los padres querían principalmente que cuidara a los niños y me olvidara de las tareas de la casa, ya que un bebé tiene mucho trabajo, aunque yo siempre recogía lo que ensuciaban, ordenaba y limpiaba cuando podía. Robbie empezó a andar y aprendió a abrir las puertas de la casa, tenía un tamaño considerable, con lo cual era imposible quitarle la vista de encima ni por un instante.

El primer mes y pico estuvimos Claire, los niños y yo solamente, porque Duncan tenía el trabajo en Inverness, una ciudad bastante alejada de Aberdeen. Fue difícil tratar con Lucia al principio. Aunque su padre venía con frecuencia a casa, es muy pequeña y él estuvo lejos bastante tiempo, se mudaron de ciudad y por lo tanto de casa y de guardería, así que supusieron muchos cambios difíciles para ella en poco tiempo, pero a las pocas semanas volvió a ser el encanto de siempre.

Claire dejaba vestido a uno de los dos y cuando yo bajaba a la cocina estaban ambos desayunando, por lo que sólo tenía que encargarme de vestir al que faltaba, normalmente Robbie. Claire se marchaba y yo preparaba las mochilas para salir. No pude conducir allí porque tuvieron problemas a la hora de hacerme un seguro para el coche, así que optaron por pagarme una tarjeta con viajes ilimitados para ir con los pequeños a la guardería en autobús. Dejaba sólo a Lucia allí de 9 a 13 y mientras tanto paseaba con Robbie por el centro, además de hacer diferentes actividades, como por ejemplo clases donde esparcían pintura por folios de colores con las manos o con diferentes materiales. También íbamos a cafeterías y nos tomábamos algo mientras jugaba con él. No me apetecía volver a casa porque podía tardar hasta una hora en cada trayecto y no me merecía la pena. Además así podíamos disfrutar de los días de sol en distintos sitios. Sobre las 11.30/12.00 almorzábamos y teníamos que compartir la comida, ya que la mayoría de las veces Robbie quería comer lo mismo que yo.

Una vez que Lucia salía de la guardería, la recogía y volvíamos los tres a casa en autobús, a menos que a la pequeña le apeteciera ir a tomarse un helado o ir al parque, pero normalmente estaba muy cansada y prefería volver a casa, de hecho se quedaba dormía durante el viaje en autobús. Algunos días fuimos a un parque cerca de allí con una amiga suya de la guardería, su padre y su hermana.

Cuando volvíamos a casa dejaba que Lucia viera la televisión en el salón durante una hora o dos y yo jugaba con Robbie en su habitación dependiendo si estaba dormido o no. Después jugaba con ambos en el salón o en el jardín hasta que llegaba la madre de trabajar. Algunas veces salíamos a la calle para que jugaran con los vecinos de enfrente.

Normalmente después de terminar de trabajar, me iba a dormir un rato porque acaba súper cansada, luego me duchaba y cada día hacía algo diferente. Unos días acompañaba a la familia a comprar o a pasear al perro a la playa, me quedaba en mi cuarto hablando por skype con la gente de España o salía al centro un rato con alguna de las chicas españolas que conocí en esa ciudad. La verdad es que Aberdeen en verano está bastante vacio, porque todos los estudiantes se marchan a otras ciudades y sólo quedan familias y personas mayores. A Robbie lo dormía Claire sobre las 19:30 y a Lucia a las 20:00, ya que al ser tan pequeños cenaban a las 17:00 y tenían que irse a dormir pronto. Claire preparaba la cena para las dos, veíamos la televisión y luego tomábamos un té hasta las 12 de la noche más o menos. Al ser tan joven cogimos confianza muy pronto y nos contábamos siempre nuestras cosas. Cada noche me daba un beso y un abrazo antes de irse a dormir desde el primer día, incluso sin conocernos casi.

La agencia de allí me puso en contacto con otros au pair de la zona nada más llegar, pero la mayoría vivía bastante lejos de mi zona y era complicado quedar, además de que tampoco sentí ninguna afinidad por ellas, eran bastante más pequeñas que yo y un tanto tímidas. Algún que otro día fui a bares del centro donde hacían intercambios de idiomas y también me metí en facebook y busqué grupos de españoles viviendo en Aberdeen, así pude enterarme de los eventos que se hacían y consultar dudas de cualquier tipo. Aunque tuve la suerte de conocer a gente escocesa que vivía en Glasgow y Edimburgo, por lo que cada dos fines de semana me iba con ellos a dichas ciudades. Sigo en contacto a través de las redes sociales y planeo volver a verles pronto cuando vuelva a Escocia. Los fines de semana que no salía con ellos, la familia organizaba excursiones para que visitara los sitios más famosos e importantes de Escocia: Inverness, Glasgow, Edimburgo, St Andrews, y bastantes más. Me llevaron prácticamente por toda Escocia. También pasábamos mucho tiempo con los abuelos que vivían cerca de Glasgow y con los que vivían en Dundee.

Me sentí muy acogida en todo momento, los abuelos y el resto de la familia eran personas maravillosas y se preocupaban mucho por mí. Les cogí un cariño enorme.

En cuanto a la cultura escocesa tengo que decir que es realmente maravillosa. Me explicaron que las faldas a cuadros tan famosas tenían un color distinto dependiendo de la familia, y que por cierto los hombres no llevan ropa interior cuando las llevan puestas como tradición. Cuando se casan, hay un partido de fútbol o celebran algo importante se las ponen.

El carácter que tienen es bastante parecido al español, son muy cariñosos y cercanos,

la verdad es que es algo que me sorprendió porque los esperaba más fríos. En general son muy amables y acogedores. En los bares, sobre todo de Glasgow, es bastante normal que la gente desconocida se acerque a hablar contigo sin importar la edad. De hecho recuerdo que una tarde me fui con un amigo a tomar unas cervezas a un bar y un señor mayor se puso a hablar con mi amigo sin conocerle de nada y nos tiramos hasta por la noche hablando con él.

La gran diferencia que noté, sobre todo cuando terminé de trabajar para la familia y me mudé a Glasgow a un piso de estudiantes con algunos de los amigos escoceses que hice allí, lo independiente que es la gente joven, puesto que a los 18 años dejan sus casas y se mudan a residencias o apartamentos para experimentar la vida universitaria con gente de su edad, y además no les veo tanto apego a sus familias como aquí. También me sorprendió la cantidad de tiempo que les gusta pasar con ellos mismos, a pesar de lo sociables que son. Están acostumbrados a hacerlo casi todo bajo techo por el mal tiempo.

Clara Martin AuPair Escocia, Reino Unido 2015-2web

Claire, Molly (que no podía faltar en las fotos familiares) y yo en CairnGorm Mountain. Y sí, Claire está en chanclas en lo alto de la montaña.

La comida no es lo mejor del mundo y el horario es distinto. Suelen desayunar muy temprano, más o menos lo mismo que nosotros, un sándwich o cereales y cosas así, para almorzar comen bastante poco, también un bocadillo o una ensalada, casi todo muy precocinado, sobre las 12:00 de la mañana. No son como nosotros que nos sentamos a comer un almuerzo más completo por lo general, de hecho vi bastante gente comiendo por la calle de vuelta al trabajo. Las cenas sí se parecen más a las nuestras y son sobre las 19:00.

Las fiestas así más llamativas son el festival de Edimburgo en agosto que dura el  mes entero y encuentras de todo, desde conciertos de música hasta teatros para niños. También están los juegos de las Highlands (las tierras altas), donde normalmente las niñas se visten con los trajes típicos de allí y hacen concursos con su baile tradicional y los chicos tocan la gaita en otro concurso. Al lado suelen poner un mini parque de atracciones. Los mayores realizan un desfile tocando la gaita y los juegos que recuerdo sobre todo son de lanzamiento de una bola bastante grande unida a un palo, algo así como el lanzamiento de disco. Tienen fama de brutos pero es que a veces lo son un poco, pero lo digo con todo mi cariño.

Los paisajes como podréis imaginar son súper verdes porque llueve muchísimo y, vayas donde vayas, siempre habrá un castillo.

No he visto cosa más espectacular en mi vida. No sé cuántas veces me quedé boquiabierta al contemplar aquellas tierras. Las ciudades por lo general tienen un toque bastante antiguo, y aunque parece todo un poco gris, tiene su encanto. Sí, estoy totalmente enamorada de Escocia y planeo vivir allí un tiempo, me ha calado demasiado hondo como para olvidarlo.

El mejor consejo que puedo dar es, si estás pensado en ser au pair, por favor, hazlo. No te lo pienses. No sé si tendrás la misma suerte que yo y encontrarás a una familia tan maravillosa, pero te aseguro que es una experiencia increíble e inolvidable.

Eso sí, prepárate para la vuelta. Cuando volví en octubre, después de 4 meses allí, fue un choque con la realidad impresionante. Me sentía una persona totalmente distinta, aprendí muchísimo sobre mí misma allí y crecí en todos los sentidos. Una de las cosas más duras que he hecho ha sido separarme de mi familia escocesa, porque es lo que siempre serán para mí, mi otra familia. Estoy escribiendo todo esto meses y meses después, pero todavía se me saltan las lágrimas de lo mucho que los echo de menos. Seguimos en contacto y puede que esté verano vengan a España a visitarme, sino iré a verles yo allí de todas formas.

Tendrás un miedo aterrador al principio y un millón de dudas, pero la familia que te acogerá es consciente de ello, por lo que sólo hay que ser uno mismo y dar lo mejor.

Ya verás como así todo saldrá genial. Además, lo que se mejora en el idioma es una pasada. Cuando volví tenía un acento británico que ni yo me lo creía y un montón de vocabulario nuevo que había adquirido inconscientemente. Conocer otras culturas no sólo te aporta conocimiento, sino que además te das cuenta de muchísimas cosas tanto buenas como malas de tu propia cultura, y aprecias y lo ves todo desde una perspectiva totalmente diferente. Ahora me siento un poco en tierra de nadie, estas experiencias calan de verdad, sobre todo si tienes un alma de viajera como yo, por lo que siento que ni soy de aquí ni de allí, sino de todos sitios y de ninguno a la vez, y esa es la sensación que tendrás cuando vuelvas a tu antigua vida. Pero pienso repetirlo.

Clara Martin AuPair Escocia, Reino Unido 2015 web

Estábamos cenando en un restaurante italiano al que me llevaron por mi cumpleaños de los 21, me hicieron pasar un día precioso. No lo hubiera cambiado por nada.

En cuanto a la agencia, nos gustó mucho a mi padre y a mí (es quien me ayudó a organizar todo el papeleo) por la amabilidad con la que nos trataron. Además de ofrecer un precio asequible, la información y los consejos que nos dieron a lo largo del proceso fueron muy útiles, lo cual hizo que el trámite fuera más sencillo. Sin olvidar que me encontraron una familia estupenda en muy poco tiempo y como conectamos en seguida, no tuve que seguir buscando más. De hecho le he recomendado la agencia a unas cinco personas de mi entorno. A todos los que me han preguntado les he recomendado que lo hagan a través de una agencia, porque te dan la seguridad de que no sea un timo o algo peor, ya que intenté al principio hacerlo por mi cuenta y recibí bastantes correos de familias falsas. Merece la pena gastarse un poco más e irse más tranquilo.

Para finalizar os dejo unas fotos con mi querida familia escocesa, ¡espero que os haya gustado mi historia!

 

2 Responses
  • lorena diaz sanchez
    Diciembre 20, 2016

    hola me gustaria saber que con que nivel de ingles recomendais ir de au pair

    • Laura
      Diciembre 21, 2016

      Hola Lorena, en general, las familias de acogida buscan au pairs con niveles comunicativos de inglés, es decir, capaces de mantener una conversación sencilla. Sin embargo, si hay otros factores de preferencia en la candidata au pair y su nivel de inglés es bajo no hay problema en proponeros familias de acogida interesadas en vosotras. La antelación con la que se haga la solicitud es un factor muy importante también. Para que te hagas una idea lee este post, donde podrás ver cuales son estas preferencias. http://www.servihogar.org/familias-de-acogida-au-pair/
      Un saludo,

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